Oídio del trigo

Grupo de cultivos: Cereales
Especie hospedante: Trigo (Triticum aestivum)
Etiología: Hongo. Biotrófico
Agente causal: Blumeria graminis f. sp. tritici (Syn. Erisiphe graminisf. sp. tritici)

Taxonomía: Fungi > Ascomycota > Pezizomycotina > Leotiomycetes > Leotiomycetidae > Erysiphales > Erysiphaceae


Síntomas y signos: El síntoma característico es la clorosis (amarillamiento) foliar. El patógeno es enteramente superficial y externo. Puede afectar todas las partes aéreas de las plantas, pero es más común sobre las vainas y los haces superiores de las hojas inferiores. Sobre la zona afectada se desarrolla el micelio o cuerpo del hongo de color blanquecino. Posteriormente intercalados en el micelio, se observan puntos oscuros que constituyen las fructificaciones sexuales del patógeno.

Ciclo de la enfermedad, Epidemiología: El desarrollo del oídio es óptimo a temperaturas entre 15‑22ºC y con humedad relativa entre 85 a 100 %. Por encima de los 25ºC el hongo frena su desarrollo, por eso es común observar esta enfermedad principalmente en macollaje. Para la germinación de las esporas no necesita agua libre. Al igual que en las royas las plantas guachas de cereales son las responsables de mantener el inóculo cuando no está el cultivo. A partir de estas plantas se liberan las esporas que serán depositadas en el nuevo cultivo de trigo y cebada. La diseminación por el viento es muy eficiente. El patrón de distribución en el lote es generalizada y uniforme.

Condiciones predisponentes / Factores de Riesgo:

  • Uso de cultivares susceptibles
  • Alta densidad de plantas,
  • Excesivas dosis de nitrógeno,
  • Alta humedad (84-100%) y temperaturas relativamente frescas(15-22ºC)

Manejo de la enfermedad: Debido a sus características epidemiológicas, las rotaciones o el manejo de los rastrojos no son medidas adecuadas. Las dos medidas preferenciales son:

  • uso de cultivares resistentes- es la medida más efectiva, aunque la resistencia de ciertos cultivares puede “quebrarse”.
  • eliminación de plantas guachas: es importante porque reduce el inóculo en un lote, pero por sí sola no es suficiente.

Otras:

  • Tratamiento de semillas: El triadimenol, ofrece una protección a las plantas de alrededor de 30 a 45 días. En cultivares susceptibles y en regiones predisponentes, el protección vía semilla, puede resultar viable técnica y económicamente.
  • Aplicación de fungicidas: Cuando se trate de cultivares susceptibles, se recomienda la aplicación de fungicidas triazoles. Los fungicidas no deben aplicarse preventivamente (en ausencia de micelio blanco).

¿Cómo citar esta información para publicaciones?
Herbario Virtual. Cátedra de Fitopatología. Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires. http://herbariofitopatologia.agro.uba.ar