Pietín del Trigo

Grupo de cultivos: Cereales
Especie hospedante: Trigo (Triticum aestivum)
Etiología: Hongo. Necrotrófico
Agente causal: Gaeumannomyces graminis var. tritici (Sacc.) Arx & D.L. Olivier, (1952)

Taxonomía: Fungi > Ascomycota > Pezizomycotina > Sordariomycetes > Magnaporthales > Magnaporthaceae

 


Síntomas y signos: La base del tallo y las raíces presentan una coloración negra brillante. Es común observar rodales o manchones de plantas muertas y espigas blancas cuando el cultivo comienza la espigazón. Puede atacar en cualquier estado de crecimiento pero es más evidente y común después de la floración. En espigazón se observan manchones de plantas muertas con coloración blanca. Si se arranca una planta atacada, y se lavan las raíces, se puede observar la pudrición de color oscura con costras negras y brillantes, constituidas por el micelio del hongo Las raíces al arrancarse no ofrecen resistencia. En ataques tempranos, las flores abortan y las espigas se vuelven blancas. La muerte de la planta determina la madurez precoz de algunas espigas con la formación de granos chuzos. La cebada es menos susceptible.

Ciclo de la enfermedad, Epidemiología: Este hongo persiste en el suelo, casi exclusivamente como micelio en tejidos previamente infectados principalmente en la corona de las plantas enfermas. En estos tejidos forma estructuras de reproducción que al hidratarse liberan esporas que son diseminadas por el viento hacia nuevas plantas. Los primeros síntomas se observan a los 7‑10 días después de la penetración del hongo. Como es un hongo de suelo su distribución en el lote es en manchones.

Condiciones predisponentes: Suelos alcalinos y saturados. Suelos mal aireados, con alta humedad, acidez y baja fertilidad. Intensas precipitaciones que provoquen saturación con falta de drenaje. Intenso monocultivo de trigo, Desbalance nutricional del suelo, baja dotación de nitrógeno y fósforo. Presencia de malezas gramíneas susceptibles.

Manejo de la enfermedad: Las medidas preferenciales que deben ser llevadas a cabo complementariamente son:

  • Rotación de cultivos: La gramíneas susceptibles (cebada, centeno triticale) no deberían ser cultivadas en un lote donde hubo ocurrencia de la enfermedad. El período de rotación debe ser el suficiente para que se produzca la mineralización de los tejidos radiculares infectados. Algunos cultivos no susceptibles que pueden sembrase en invierno son: lino, colza y avena.
  • Eliminación de plantas voluntarias y otros hospedantes (gramíneas nativas): En campos donde existen gramíneas nativas invasoras o cultivadas tales como: Bromus (cebadilla), Festuca, Lolium (ryegrass), Poa, etc., es conveniente tomar medidas para su control, debido a que estas plantas son parasitadas por el pietín. Si bien algunas veces, en Bromus y otras gramíneas no se manifiestan los síntomas, estas plantas actúan como reservorios del hongo.
  • Manejo nutricional: buen balance de fósforo, manganeso y cobre.

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Herbario Virtual. Cátedra de Fitopatología. Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires. http://herbariofitopatologia.agro.uba.ar