Cancro del tallo de la soja

Grupo de cultivos: Oleaginosas
Especie hospedante: Soja (Glycine max)
Etiología: Hongo. Necrotrófico
Agente causal: 
a) Cancro meridionalis Diaporthe aspalathi Janse van Rensburg, Castlebury & Crous, nom. et. stat. nov. (MycoBank MB500803), Rensburg et al., 2006, denominado anteriormente como Diaporthe phaseolorum var. meridionalis Fernandez,
b) Cancro caulivora Diaporthe caulivora (Athow & Caldwell) J.M. Santos, Vrandecic & A.J.L. Philips, comb – stat. o nov.(MycoBank MB518520) (Santos et al., 2011), conocido como Diaporthe phaseolorum var. caulivora K.L. Athow & R.M. Caldwell.

Taxonomía: EukaryotaFungi > Dikarya > Ascomycota > Pezizomycotina > Sordariomycetes > Diaporthales > Diaporthaceae > Diaporthe


Síntomas: Las plantas presentan lesiones necróticas (cancros) bien definidos en el tallo con tonalidades castaño claro en el centro y bordes pronunciados pardo rojizos, las cuales comienzan en la zona de inserción del pecíolo y se extienden luego sobre el tallo. Estas lesiones pueden causar la muerte de las ramificaciones afectadas e incluso de las plantas, si se localizan en la base de los tallos.

Condiciones ambientales predisponentes para el establecimiento de la enfermedad: El cancro causado por DPM es más frecuente en zonas templado-cálidas, mientras que DPC es más observado en zonas templadas-frescas. La intensidad del ataque depende fundamentalmente de la presencia de rastrojo proveniente de un cultivo enfermo, susceptibilidad genética del material, del estadio de crecimiento del cultivo y ocurrencia de abundantes lluvias en las primeras etapas del cultivo, período en el cual se producen las infecciones a partir de los residuos, las cuales no se detectan rápidamente por el largo período de latencia de la enfermedad.

Manejo de la enfermedad: El o los agentes causales de la enfermedad pertenecen al grupo de los necrotróficos y como muchos de ellos, su supervivencia ocurre en los rastrojos y semillas. La rotación de cultivos (maíz u otras gramíneas) es una medida imprescindible para aquéllos lotes que presentaron la enfermedad, lo que permitirá la descomposición de los restos de soja infectados y la eliminación del patógeno por inanición. Si bien el porcentaje de transmisión por semillas es bajo, la siembra de semilla infectada determina la introducción de la enfermedad en los lotes, por lo cual es fundamental utilizar semilla sana o tratada químicamente. Actualmente se dispone de cultivares tolerantes o resistentes. La selección de genotipos resistentes a DPM no garantiza necesariamente la obtención de resistencia a DPC.

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