Fusariosis, espiga blanca o golpe blanco del trigo

Grupo de cultivos: Cereales
Especie hospedante: Trigo (Triticum aestivum)
Etiología: Hongo. Necrotrófico
Agente causal: Fusarium graminearum Schwabe 1839 [teleomorfo Gibberella zeae (Schwein.: Fr.) Petch]

TaxonomíaEukaryota > Fungi > Dikarya > Ascomycota > Pezizomycotina > Sordariomycetes > Hypocreales > Nectriaceae > Fusarium


Síntomas y signos: Las espiga o parte de la misma puede quedar blanca y los granos abortados o chuzos. F. graminearum infecta la espiga utilizando las flores como vía de entrada. F. graminearum coloniza los principales componentes de la espiga: partes florales, glumas, granos y raquis. Los primeros síntomas observados son pequeñas áreas pardo-oscuras en la base de las glumas. Cuando la infección de Fusarium ocurre en la base del raquis, toda la espiga puede tornarse blanca. Después de la infección, las aristas se despigmentan y bajo clima cálido y húmedo, se forma una masa rosada de micelio y conidios. Cuando la infección ocurre en el inicio de la floración, habrá una destrucción total del grano en formación. Como la colonización continúa a otras espiguillas a través del raquis, también éstas serán destruidas. Por eso en una espiga infectada, se pueden encontrar granos destruidos en varios estadios de desarrollo. Los granos infectados son arrugados, chuzos, con apariencia áspera y de coloración blanco-rosada por el crecimiento superficial del hongo. Sin embargo, es de destacar que muchos granos a pesar de no tener estos síntomas y signos, pueden estar igualmente infectados por el hongo.

Ciclo de la enfermedad: Las epidemias ocurren esporádicamente en intervalos de varios años. La enfermedad es más frecuente en las regiones de mayor humedad y temperatura durante la floración. El rastrojo infectado de los cultivos de trigo y/o maíz que quedan en la superficie del suelo, y los huéspedes secundarios o malezas (ej: Paspalum (pasto miel), Sorghum halepensis (sorgo de alepo), Digitaria, etc) juegan un papel clave para la supervivencia del hongo en los campos hasta la próxima siembra de cereales de invierno o maíz. La liberación de las ascosporas se efectúa a hidratarse los peritecios (órganos de reproducción del hongo). Este proceso es cíclico, dependiente del agua libre y de la temperatura, y continúa hasta la completa descomposición del rastrojo. Las ascosporas diseminadas por el viento son depositadas sobre las anteras. Una vez sobre las anteras, con una humedad relativa superior al 90 % y una temperatura de 25-28 ºC, las esporas germinan y penetran rápidamente en la flor. Por esta razón la fusariosis está relacionada con el tiempo lluvioso durante la floración, que es el período de mayor susceptibilidad. Si no hay anteras expuestas el hongo difícilmente llegará al interior de la flor.
Después de la penetración del hongo a través del raquis, el progreso de la colonización ocurre solamente con el mojado de la espiga por las precipitaciones, dependiendo de la cantidad de horas de mojado, (48 horas) más que del total de precipitaciones. Por lo tanto dependiendo de las condiciones climáticas (lluvias y temperaturas por arriba de 20-25 ºC, (media de 20 ºC), F. graminearum puede destruir desde una espiguilla hasta una espiga completa. Las infecciones primarias son las más importantes.

Condiciones predisponentes: Precipitaciones frecuentes, alta humedad relativa y temperaturas de alrededor de 25 °C durante la floración.

Factores de riesgo: 

  • Uso de cultivares susceptibles
  • 48 Horas de mojado  y temperatura media de 20 ºC en antesis.

Daños: Importancia relativa moderada a alta. Infecciones medias a severas en el área centro norte de la región triguera pampeana, se informaron en los años 1927, 1945, 1950, 1960, 1963, 1967, 1977, 1978, 1985 y 1993. Los daños más frecuentes están asociados con la menor producción y desarrollo de los granos que oscilan entre el 5 al 30 %, y con la producción de toxinas  nocivas para animales y humanos.

Manejo de la fusariosis:

  • Rotación de cultivos: Es una de las enfermedades de más difícil control. A pesar de ser un hongo necrotrófico, la rotación de cultivos no parece ser una medida eficaz dado que el hongo puede vivir por largos períodos por ser un hongo del suelo, parasitar otras plantas y diseminarse fácilmente por el viento a largas distancias (ascosporas livianas)
  • Diversificar época de siembra: Permitiría evitar la concentración de la floración (mayor susceptibilidad) en una misma época.
  • Uso de variedades resistentes: La mayoría de los cultivares de trigo son susceptibles aunque existen algunos genotipos que han demostrado buen comportamiento. Se requiere seguir investigando.
  • Predicción y Aplicación de fungicidas: Los órganos a proteger deben ser las anteras expuestas y las presas, que son los órganos susceptibles a la infección. Consecuentemente el período de predisposición del trigo se extiende desde la expulsión de las primeras anteras hasta cerca de la madurez. El fungicida se deber aplicar en plena floración de modo de proteger al mayor número de anteras presas y expuestas. Es probable que las anteras presas cumplan un papel aún más importante en la infección.
    En relación a los fungicidas a utilizar, las experiencias nacionales e internacionales muestran que el tebuconazole es eficiente para el control.

Recientemente se validó un modelo de predicción con datos de ataque de Fusarium en localidades del Norte de Bs. As. y Sur de Sta. Fe (Moschini, et al, 1997). En este trabajo se aconseja que a partir del período sensible (primeras espigas emergidas) se cuantifiquen las variables meteorológicas NP2 (Número de períodos de dos días, de los cuales el primero registra lluvia y HR superior al 81 %) y el segundo una HR igual o superior al 78%) y DG930 (diariamente y a lo largo del período se acumula lo que excede de 30 C º en temperatura máxima y el residual inferior a 9ºC en temperatura mínima hasta el día 7 (se supone que es la mayor exposición de anteras) alrededor del cual se debería tomar la decisión de la aplicación del fungicida. La duración de ese lapso (FIM, fase inicial de monitoreo) se ajustará en función del cultivar sembrado, y las condiciones meteorológicas del año. Si la FIM es favorable para la enfermedad, se podrá tener un elemento más de juicio al decidir una protección química.

El modelo se basa en: Incidencia (%)= 20,37 +8,63 NP2 – 0.49 DG930

Con este análisis se pretende remarcar la influencia que ejerce la FIM como determinante parcial de la intensidad de la fusariosis.

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Herbario Virtual. Cátedra de Fitopatología. Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires. http://herbariofitopatologia.agro.uba.ar