Mancha salpicada o septoriosis de la hoja del Trigo

Grupo de cultivos: Cereales
Especie hospedante: Trigo (Triticum aestivum)
Etiología: Hongo. Necrotrófico
Agente causal: Zymoseptoria tritici, Synonym: Septoria tritici Rob ex Desm, Mycosphaerella graminicola (Fuckel) J. Schröt., (1894)

Taxonomía: Fungi > Ascomycota > Pezizomycotina > Dothideomycetes > Capnodiales > Mycosphaerellaceae

 


Síntomas y signos: Las manchas surgen primeramente como puntos cloróticos que luego se expanden, formando las típicas manchas necróticas elongadas, con apariencia de “parches pajizos”. Sobre las mismas aparecen “salpicados” números puntos oscuros (picnidios). Puede provocar la muerte de las hojas. Afecta principalmente las hojas y vainas. Rara vez puede atacar las espigas. En general, las hojas basales presentan mayor intensidad de síntomas. Se evidencia un crecimiento vertical.

Ciclo de la enfermedad y epidemiología: La principal fuente de inóculo es el rastrojo infectado (principalmente con picnidios). Para la liberación de los conidios, los picnidios requieren la presencia de agua libre. El transporte de las esporas es siempre por salpicaduras de gotas de lluvia las que son llevadas por el viento a corta distancia. La temperatura óptima para la infección es de 15‑20ºC, y con 72‑96 horas de mojado. El patrón de distribución en el lote es generalizada y uniforme. Existe poca información sobre su presencia y transmisión en semillas. En Argentina la importancia de huéspedes secundarios, como fuentes de inóculo, no ha sido esclarecida.

Condiciones predisponentes: para el establecimiento y dispersión de la enfermedad se requieren períodos prolongados de elevada humedad relativa, neblinas, frecuentes lluvias, lloviznas y temperaturas entre 15 y 20 °C durante período de cultivo.  El monocultivo asegura la presencia indefinida del patógeno en el cultivo. Resulta más grave bajo siembra directa.

Daños: Las pérdidas más comunes son del 20 %, pero se citan reducciones del rendimiento del orden del 40 al 60% según los cultivares. Entre los componentes más afectados se encuentran el peso y el número de granos por metro cuadrado.

Manejo de la enfermedad:

La principal medida preferencial es la rotación de cultivos.

  • Rotación de cultivos: El trigo debería ser cultivado en el mismo lote, sólo después de la completa mineralización de los restos culturales.  Rotaciones con colza, lino y avena resultan exitosas para el manejo de la enfermedad.

Otras:

  • Aplicación de fungicidas foliares: Esta práctica es recomendada en cultivos donde la enfermedad ya está presente alcanzando un nivel de daño que justifique el control químico. Entre los fungicidas recomendados los más eficientes son los triazoles sistémicos.
  • Eliminación de plantas guachas: Tales plantas garantizan la supervivencia del patógeno en el verano‑otoño, actuando como puentes “verdes” y comprometiendo el período de rotación necesario.
  • Resistencia varietal: La mayoría de los cultivares de trigo son susceptibles en diversos grados a Septoria, aunque existen algunos genotipos de trigo que tienen mejor comportamiento.

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Herbario Virtual. Cátedra de Fitopatología. Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires. http://herbariofitopatologia.agro.uba.ar